Trabajo de equipo

Diecisiete jóvenes soportaron el calor, la humedad y los insectos del campamento de entrenamiento en la Florida. Llegaron de todas partes de EEUU y del Canadá. La mayoría no se conocía, pero todos tenían algo en común. Las reglas eran rigurosas y la disciplina dura. Aún siguieron.

 

Viajaron por avión y por autobús para llegar a Nsongwa y Ngie en Camerún. Al corazón de África llegaron—servidores obedientes de un Padre increíble para compartir el evangelio de Jesucristo. Quince contrajeron malaria y todos soportaron gusanos y parásitos. Mientras algunos estaban enfermos, los otros les cuidaban e hacían sus responsabilidades. Caminaron millas para llevar el evangelio a pueblos remotos. Oraron, cantaron, trabajaron, animaron el uno al otro, y ministraron a desconocidos con una pasión inspirante. Al fin más de 600 personas hicieron decisiones para seguir a Cristo. Hicieron amistades, algunas que van a durar para siempre. ¿Cómo sé todo esto? Mi hija, Sarah, y sus amigas Becky y Naomisacrificaron sus vacaciones de verano para ir a África con Teen Missions. Las tres creen que Dios quiere que sean misioneras. En su providencia Dios les enseñó el valor del trabajo de equipo.

 

Meditación

Colosenses 4:7-14—Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que  conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones, con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle; y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo. Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere. Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis. Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.

 

En la Biblia, no se usa la palabra “trabajo de equipo.” Pero se usa mucho el concepto. Jesucristo entrenó un equipo y el trabajo de ese equipo cambió el mundo entero. Leemos de los miembros del equipo de Pablo en los versículos arriba de Colosenses. Todos juntos, ellos trabajaron y soportaron persecución y enfermedades. Viajaron como mensajeros de iglesia a iglesia. Salomón escribió que “Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” (Eclesiastés 4:12)

 

Si el equipo se enfoca en Jesucristo, el trabajo se concentra en Cristo y los resultados son impresionantes. Es muy fácil para cada uno de nosotros concentrarse en si mismo y olvidarse de la importancia de trabajar juntos con nuestros hermanos y hermanas. Hebreos 10:24,25 dice, “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”

Algo para pensar…en reverencia.

 

 

©2005 Daniel York ARRReveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.