Seguro

Me siento como si viviera en una burbuja grande que aumenta en tamaño y oscurece en color. Yo me pregunto cuándo va a explotar y qué resultado puedo anticipar. Casi diariamente recibo correos electrónicos de gente que ama al Presidente Bush y odia a John Kerry. Pues, a la inversa, recibo mensajes que se deprecian a Bush y alaban al senador de Massachusetts. Cada persona está segura de sus perspectivas. No recuerdo nunca haber visto esta nación tan dividida sobre quién debería ser el próximo presidente. Tal vez en la tempestad es sabio recordar que la tentación de confiar en nuestra propia inteligencia nos trae al fracaso. Si nuestra esperanza para el futuro está en un hombre o un partido político, somos destinados hacia mucho dolor.

 

Meditación

Isaías 28:16—Por eso dice el SEÑOR omnipotente: “¡Yo pongo en Sión una piedra probada!, piedra angular y preciosa para un cimiento firme; él que confíe no andará desorientado.” (NVI)

 

Dios hizo su piedra de carne y sangre, pero no como los hijos de Adán. Jesús se crió como judío en un Israel que buscaba un héroe político, un libertador, y frustró sus esperanzas. No vino para liberarles de Roma; Él vino para salvarles del pecado y asegurar que todas las nacionalidades participan en esta salvación.

 

Dios puso una piedra que era probada. Satanás le ofreció a Jesús el mundo. El hijo de Dios lo reprendió con Escritura. Los líderes religiosos discutieron con Él yintentaron engañarle para que hiciere errores. Él expuso su hipocresía y corrigió su falsedad obvia. Sus discípulos más cercanos le ofrecieron lo que les parecía buen consejo para fortalecer su campaña, pero Él les reprendió por no haber entendido la voluntad de Dios. Al seguir esa voluntad, Cristo llegó a ser clavado en la cruz, traicionado, golpeado y burlado. Perdió en la votación y murió en la cruz. Se resucitó en la totalidad de su santidad.

 

Dios dio a un mundo indigno una piedra angular de valor incalculable e indispensable. Dios prometió que si confiamos en Jesucristo nunca se va a derrotar nuestro coraje ni nuestro gozo. Es nuestra responsabilidad moral votar. Pero lo de a quién confiamos con nuestro futuro extiende más allá que la votación. Si quiere estar seguro, esté seguro en Cristo.

 

Inspiración

Siempre tenga cuidado cuando está seguro que tiene razón, tan seguro que no piensa en pedir el consejo de Dios. Nuestra confianza reside no en nuestra sabiduría, sino en Dios. Nunca debemos depender en nuestro juicio moral ni nuestro discernimiento intelectual ni nuestro sentido de la verdad y el juicio. Todos estos son ciertos en sí, pero no son ciertos en nosotros; sólo podemos estar seguros cuando nos quedamos absolutamente confiados en Dios.—Oswald Chambers en Not Knowing Where (El no saber donde)

 

©2005 Daniel York ARRReveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.