Rescate

Me pasé una hora y  media intentando viajar dos millas después de que una tormenta de hielo que azotó Pórtland y dejó estancados a los compradores de regalos de Navidad. Las tormentas tienen una habilidad asombrosa de poner las cosas en perspectiva.  ¡Qué criaturas frágiles somos en verdad!  En un paro de poder, las personas dejan de discutir sobre  la conveniencia de “Fiestas Felices” versus “Feliz Navidad” y empiezan a pensar sobre quedarse en casa cálidos.   Salir a comprar los regalos para llenar un asiento trasero con ellos significa volver a casa sin deslizar fuera del camino.   Luces de todos colores, algunas pestañean, otras sólo brillan, los árboles decorados con dijes y recuerdos, alegremente son todos buenos.  Pero ellos no me mantendrán vivo.  ¿Me pregunto, es posible que hayamos perdido el significado real de la Navidad?  ¿En la tormenta de reunión, podemos ver que nuestra supervivencia es tras lo que Dios es y no nuestra necesidad de disfrutar a Su Hijo en pañales?  ¡Podemos reconocer que nuestra felicidad vino a un horrendo costo-un rescate santo!

 

Meditación

Salmos 49:7,8- Ninguno de ellos puede redimir a su hermano, ni pagar a Dios por su rescate, la redención de su vida es muy costosa; se ha de abandonar para siempre el intento.

 

Marcos 10:45- Porque el hijo del hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

 

Viene una época donde la razón está acalorada,

Y los argumentos suben a la cima de las medidas.

La cuna con su Niño si es honrada en público

Hace que algunos gruñan, los corazones infelices.

Su deseo de la fiesta es omitir la religión

Y no tiene que escuchar  los himnos de felicidad.

Ellos no quieren reyes magos o pesebres de Belén,

Simplemente déjelos con Santa y todo que él trae.

 

Viene una época donde ninguno puede ofender,

Así que nada se obtiene y nada se gana.

Las convicciones se enmudecen para no rizar ni una pluma

Hasta que pronto Noche de Paz ya no se cante.

Perdidos en la batalla de quién debe oír

Es la misma fundación de lo que nos da poderío

La libertad para rendir culto  purifica la humilde expresión

Es lo que  vuelve a nuestra tierra un faro de luz.

Quizá el Bebé es la fuente de nuestro enfoque

Pero ciertamente el Señor es la necesidad de nuestras almas.

Él vino a esta tierra con la misión de salvarnos,

Un rescate que sólo Él podría pagar por completo.

En medio de las noticias de fiestas navideñas y alegría

Hemos de recordar el costo que Dios soportó.

Porque Jesús el Rey no vino a ser servido

Sino que a dar Su vida como pago de nuestra salvación.

 

Vivimos en una época rodeados de guerra

Y ahora es el tiempo cuando la batalla está aquí;

Para levantar la bandera del mayor santo guía;

Que proclama al mundo que Su venida está cerca.

Porque Dios nos ama tanto que ofreció a Su Hijo,

Nos llama a sus creyentes a salir y compartir.

El problema no es si los oídos se ofenden

Sino que el  pecado se vence en respuesta a la oración.

 

Inspiración 

Es fácil si razono del punto de vista del sentido-común lógico, para decir que Dios creó al hombre que se volvió un pecador, y entonces lo condena al infierno porque él pecó. La Biblia no dice nada de ese modo. La Biblia dice que el propio Dios aceptó la responsabilidad por el pecado; la Cruz es la prueba de lo que hizo. Le costó a Jesucristo hasta la última gota de sangre cargar con “el inmenso mal del mundo”. El verdadero retrato es que la cruz no es la cruz de un hombre, sino la cruz de Dios. La tragedia de la cruz es la herida a Dios. El tribunal de -Oswaldo en adaptarse a Su Imagen.

 

 

Salmos 40:3- Puso en mi boca un cántico nuevo, una alabanza a nuestro Dios. Muchos verán esto y temerán, y confiaran en Jehová.