Principios

Me encanta estar con gente que busca un propósito en la vida.  Encuentro quemuchas veces muchos de ellos lidian con preguntas difíciles.  Ellos sinceramentedesean conocer a Dios.  Vez tras vez he encontrado que esta clase de gente no va a laiglesia.  Han tratado.  Asistieron varios diferentes servicios pero se fueronfrustrados.

Tres temas con respecto a sus decepciones sugieren que

  1. La iglesia es impertinente a sus necesidades.
  2. No miran mucha diferencia con la gente que va a la iglesia y a si mismos

(¡Por qué quisiera ser como ellos, si básicamente se comportan igual que yo!)

  1. Ellos no viven los principios cristianos y se sienten juzgados por sus fallas.

 

Dirigiré brevemente este último tema porque parece ser uno que muchos de nosotrosque conocemos a Jesús fallamos de entender. De hecho, yo diría que esto es unmotivo principal por lo cual la iglesia falla de alcanzar nuestra nación con el mensajedel evangelio. Cuándo nosotros llegamos a ser cristianos el Espíritu Santo nos haceconscientes de los pecados que como  no creyentes nos importarían poco. Perosiempre Él hace esto en el propósito de traernos más cerca a nuestro Padre Santo. Elidioma es un ejemplo bueno de esto. Antes que una persona conociera a Jesús, eldecir malas palabras tal vez no era un trato grande. Cuándo Jesús llega a ser Señor, el individuo bajo la convicción santa, limpia su idioma. Ahora él exporta suexperiencia personal como un estándar para apoyar amonestando cualquieraalrededor de él que jura. Los colegas se sienten incómodos y paran de juntarse con el nuevo “fanático.” Ellos no ven a Jesús como un Salvador sino generalmente unpromotor de reglas.  Pero todavía, los creyentes acarician al novato por parársefirme. ¡Entonces él toma su indicación de ellos! Olvida que fue la gracia de Diosque lo alcanzó, él trae la atención a los defectos de personas en vez de a Cristo.Ahora tenemos un problema.

 

Cuando nuestros principios se hacen más importantes que Jesús, perdemos nuestroamor por aquellos que no son salvos.  Juzgamos la pareja convivientes que no estácasada.  En vez de ver la necesidad que tienen de Jesús nos enfocamos en lainmoralidad que viven.  El vecino que prefiere bebidas alcohólicas no nos invita a sucasa porque predicamos contra el alcohol.  Mientras nuestra lista de principioscrece, nuestra tolerancia y nuestros corazones por los que sufren desvanecen. Aunque nuestra intención es buena el mensaje que mostramos es malo.

 

Deberíamos tomar nuestra pista de Jesús. ¿Con quién se juntaba Jesús?  ¿Por quélos perdidos afluían hacia Él?  ¿Podría ser que Él se enfocaba en sus corazones y nosus hábitos?  Los principios no son el problema, nuestras prioridades son elproblema. Es el trabajo del Espíritu Santo de ser convictor.  Es el trabajo de loscristianos de ser luz.  Cuando reservamos el orden nos convertimos en espíritusantos menores y la oscuridad avanza.

 

Meditación

Juan 3:17- Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino parasalvarlo por medio de él.

 

©2003 Daniel York ARRReveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.