Manos invisibles

Él se paró a mi izquierda con la mirada más perpleja en su rostro. No importaba bajo que caño el adolescente extendiera sus manos, el agua no salía por el conducto de metal. Eran invisibles bajo el sensor que debía haberlo activado. Salí del baño de hombres del Aeropuerto Internacional de Baltimore riendo, pensando en todas las veces que algo similar me sucedió a mí.

 

Meditación

Job 23:8-9-Si me dirijo hacia el este, no está allí; si me encamino al oeste, no lo encuentro. Si está ocupado en el norte, no lo veo; si se vuelve al sur, no alcanzo a percibirlo.

Después del brutal sufrimiento que Satanás le produjo a Job, éste no podía encontrar a Dios. ¿Puedes verlo de pie con dolor, extendiendo sus brazos enfermos buscando alivio del Agua Viva del cielo y no encontrar nada? Job no fue el único hombre que se quejó de Dios por Su desaparición. David, rey de Israel, pronunció estas palabras: “¿Por qué, Señor, te mantienes distante? ¿Por qué te escondes en momentos de angustia?… ¿Hasta cuándo, Señor, me seguirás olvidando? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?” (Salmo 10:1; 13:1) El profeta Jeremías lamentó, “¿Por qué siempre nos olvidas? ¿Por qué nos abandonas tanto tiempo?” (Lamentaciones 5:20).

¿Tienes momentos en los que seriamente te preguntas por qué eres invisible para tu Padre en los cielos? No te desanimes-no estás solo. Sospecho que casi todo cristiano se ha preguntado qué pasó con Dios en algún momento de su vida. Pero ¿qué haces cuando eso sucede?

  1. ¡No te rindas! Dios promete a Sus hijos, “Nunca te dejaré; jamás te abandonaré” (Hebreos 13:5). En Su tiempo, cuando sea lo correcto para ti, Él se revelará a Sí mismo.
  2. Entiende que el hecho de que no puedas ver a Dios no significa que Él no te pueda ver. Proverbios 15:3 nos enseña, “Los ojos del Señor están en todo lugar,vigilando a los buenos y a los malos.” ¡Nada se escapa de su observación!
  3. Examínate. Ten la seguridad de que no hay pecado o mal proceder que ocasione que Dios se aparte de ti. Pídele al Espíritu Santo que te revele cualquier pecado del que seas culpable y si Él te responde, confesa inmediatamente y arregla con Dios.
  4. Recuerda que Jesús dijo, “ya que el Padre mismo los ama porque me han amado y han creído que yo he venido de parte de Dios.” (Juan 16:27). Este es un amor extendido permanentemente a todos aquellos que aman a Jesús y tú puedes recordarle a Dios tus sentimientos de desamor (no es que Él necesite que se le recuerde pero tampoco se ofende si eres honesto).
  5. Confía en Dios. En el mismo salmo que David cuestiona la desaparición de Dios, él mismo escribe, “Tú, Señor, escuchas la petición de los indefensos, les infundes aliento y atiendes a su clamor” (Sal. 10:17).

 

Inspiración

Me he dado cuenta que podemos establecernos en un sentido de la presencia de Dios al hablar continuamente con Él.-Hermano Lawrence & Frank Laubach en Practicing His presence (Practicando Su presencia).

 

 

©2014 Daniel York  ARR. Reveracción es el devocional semanal de First Cause. Si quieres recibir estos devocionales envía tu nombre y correo electrónico a dan@firstcause.org y pide ser incluido en la lista de distribución. Permiso para copiar este devocional ilimitadamente sin alterar el texto o beneficiarse económicamente con la única condición de incluir este permiso.

 

Eclesiastés 12:10 – El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. (NTV)