La dureza

Vanadium miraba fijadamente los brazos musculosos y cargados de sudor de Dowson mientras clavaba el pico en el suelo.  La única cosa que quería fue un hueco bueno.  Pero él no llegaba a ningún lado.  Por fin, frustrado y cansado, señaló que ella viniera afuera.  “¡Es inútil!  Esta colina es hecha de granito.  ¿Estás segura que no podemos poner este alimentador en ninguna otra parte?”

 

“¡No!  Lo quiero aquí mismo,” ella insistió obstinadamente.  Ella tiró su vaso que rompió, salpicando el martini sobre el suelo sediento.  Estaba para decir algo tosco cuando él echó al aire las manos y se dio la vuelta, y así despertó una memoria vieja.  Hace treinta años, en este mismo día su padre cerró silenciosamente la puerta y dirigió a dos niños asustados fuera de su madre chillona.  Se dio por vencido vivir con una esposa contenciosa que rehusó dejar de beber y los abusó gravemente.  El último recuerdo Vanadium tenía de ella fue un vaso rompiendo contra la puerta cerrada.

 

Las lágrimas se formaron y empezaron su camino descendente.  ¡La chica linda que cantaba a Jesucristo, la joven estudiosa que inspiraba a otros por su amor fiel hacia Dios, la esposa joven alabada por la iglesia llena de amigos de algún modo había llegado a ser como su madre!

 

Meditación

Hebreos 3:7,8a, 12—Por eso, como dice el Espíritu Santo: “Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón…” Cuídense, hermanos, de que ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo.

 

(Dos años más tarde) Vanadium Denison* habla a una clase de parejas jóvenes casadas.  Sus ojos brillan, su voz es suave y sólo pueden maravillarse de la transformación.  Escuchan detenidamente las palabras nacidas de las lecciones aprendidas.  La dureza no puede poseer un corazón por tomarlo por asalto.  Gana por pasos sútiles.  Engaña los pensamientos y luego mima el orgullo para que no pueda admitir el estar equivocado.  Establece los hábitos que alimentan la carne ansiosa.  Menosprecia la verdad como estante e impertinente.  Pronto una dieta de telenovelas reemplaza la hora de la oración.  El chismorreo de la oficina llega a ser más sabroso que la Palabra de Dios.  La dureza da la bienvenida al compromiso como a un hermano no visto desde hace mucho tiempo.  Las bebidas sociales se extienden a guardar botellas.  Compartir el Señor se hace tabú porque Él ofenderá a sus amigos liberados.  Ir a la iglesia no satisface, porque la dureza encuentra las faltas de otros y las torce.  Como el suelo sediento que no cede, la dureza gana la fuerza por la sequía.  Amigos, si quieren ser como Jesucristo no pueden vivir como Judas.

 

Inspiración

Cuídese de la dureza espiritual.  Si alguna vez tiene el indicio más pequeño de ella, pídase cuenta de todo hasta que vuelva a poseer su ternura al Espíritu de Dios. —Oswald Chambers en Run Today’s Race (Corra la Carrera de Hoy)

 

*Persona ficticia

 

©2004 Daniel York ARRReveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.