Favor

Buscar favor es algo que todos entendemos.  Aquéllos de nosotros que trabajamos queremos ser considerados buenos por nuestro jefe o supervisor.  Aquéllos de nosotros que somos niños queremos la aprobación de nuestros padres.  Aquéllos de nosotros con relaciones queremos el apoyo de nuestras parejas, amigos o colegas.  A todos los que nos importan deseamos favor. Y el favor más grande que podemos obtener es de Dios. La pregunta es ¿Cómo lo ganamos? ¿Qué siente Dios cuándo mira hacia abajo hoy en el mundo?  ¿Qué pensamientos atraviesan por su mente que todo lo sabe?  La condición de nuestro mundo es algo similar a lo que se describió hace tiempo en Génesis 6:5,6,8? “El Señor vio la gran maldad del hombre en la tierra y que cada inclinación de los pensamientos de su corazón era sólo mal todo el tiempo.  El Señor se apeno de  haber hecho al hombre en la tierra, y Su corazón se lleno de dolor. . . Pero Noé encontró favor ante los ojos del Señor.

 

Las personas pecadoras afligen el corazón de Dios.  Por consiguiente, la manera de encontrar Su aprobación debe empezar con un examen personal ¿estoy envuelto en pecado?  Si lo estoy, no hay ninguna manera que yo lo agradaré.  En Génesis 6:9 aprendemos que había tres cualidades sobre Noé que lo diferenció de las personas de su era.  Primero, él era un hombre moral.  Segundo,  era sin culpa entre las personas de su tiempo.  Su reputación estaba intacta; no se encontró ninguna falta en su carácter, actitud o conducta.  Tercero, él caminó con Dios. Esencialmente, hizo una decisión consciente de comunicarse regularmente con Él, seguir Sus leyes y hacer lo que le agradaba.  Dios era el mejor amigo de Noé.

 

Los hijos de Coré cantaron, “porque sol y escudo es Jehová Dios; el Señor da favor y honor; ninguna cosa buena hace detiene a aquéllos cuyo paso es sin culpa”. (Salmo 84:11) Moisés le dijo a Dios en Éxodo 33:13, “si he hallado gracia ante tus ojos, por favormuéstrame tu camino, para que te conozca y halle gracia ante tus ojos, y puedo continuar encontrando favor ante ti. . .”

 

Como una taza de chocolate caliente en un día del frío invierno, es el favor afirmado de nuestro Padre celestial.  Como el sabor refrescante del agua en un desierto resecado es el amor que Él da a aquéllos que lo agradan.  Viva para hacerlo orgulloso; sea como Noé y saboree Su favor.

 

Inspiración 

La única tierra en la que Dios puede perdonar pecado y puede reintegrarnos en Su favor es a través  la Cruz de Cristo, y de ninguna otra manera. El Tribunal de -Oswaldo en Mi Sumo Para Su alteza.

 

©2006 Daniel York ARR.