Escuchar

El hombre recio dejó de recoger leña para ir a mirar a su hijo. Observó su alrededor sin ver al niño.  “¡Nicolás!” Vez tras vez gritó el nombre de su hijo, con el silencio como la única respuesta. Yo podría ver en su cara y lenguaje corporal el temor subiendo. La última vez que yo lo vi, Nicolás estaba montando a triciclo por la pista felizmente. Me saludó cuando yo lo pasaba corriendo. Pero ahora nadie lo veía. La pista de la Secundaria Fowler está junto al río Fanno y el bosque.  Un niño joven podría herirse o perderse con facilidad, así que dejé de correr para ayudar en la búsqueda del padre. Encontré a Nicolás jalando sus ruedas al otro lado del río, inconsciente de los gritos de su padre. Días después, sigo oyendo “¡Nicolás!” en mis oídos. Recuerdo la expresión de gratitud en los ojos de su padre.  Y me hace pensar en escuchar.

 

Meditación

Hechos 10:33 – Así que inmediatamente mandé a llamarte, y tú has tenido la bondad de venir. Ahora estamos todos aquí en la presencia de Dios, para escuchar todo lo que el Señor te ha encomendado que nos digas.

 

El joven Nicolás estaba distraído o perdido en los sueños, demasiado ocupado para oír a su padre. El escuchar es un arte que parece en peligro de extinción. ¡Me pregunto cuántas veces Dios me llama y no lo oigo! ¿Con qué frecuente pierdo Sus instrucciones? Más bien, ¿qué causa la sordera espiritual o el oído selectivo?

Nueve razones por las cuales la gente no escucha

  1. Corazones duros y hostiles – Éxodo 8:19
  2. Orgullo terco y rebelde – Nehemías 9:29; Salmo 81:11
  3. Tontería – Proverbios 12:15, 18:13; Eclesiastés 5:1
  4. Confianza infundada –- Isaías 32:9
  5. Idolatría – Isaías 65:11,12; Jeremías 11:10
  6. Insatisfacción con el mensaje o el mensajero – Jeremías 6:10; Juan 9:27
  7. Seguridad falsa – Jeremías 22:21
  8. Se prefiere la maldad – Zacarías 1:4
  9. Distracciones – Lucas 10:40

 

Si queremos conocer y seguir a Dios, debemos escuchar Su voz. Aunque casi nunca habla en voz alta, Su Espíritu Santo comunica con nosotros directamente a través de la Biblia, de otros, de circunstancias, y del hablar directo al corazón. ¡El escuchar literalmente nos salva la vida! Así que debemos saber lo que nos ayuda a prestar atención a Nuestro Padre. ¿Podría compartirlo consigo?

Nueve principios que nos harán mejores oyentes

  1. Nos sometemos a Dios por prestar mucha atención a Sus palabras – Éxodo 15:26
  2. Estamos listos para escuchar, y lentos para hablar – Santiago 1:19
  3. Entendemos que el silencio ayuda a escuchar – Deuteronomio 27:9,10
  4. Reconocemos nuestra necesidad de ayuda – Éxodo 18:19 (Moisés escucha a su suegro)
  5. Amamos y tememos a Dios – Deuteronomio 30:20; Salmo 66:16
  6. Estamos ansiosos para ganar sabiduría – Proverbios 1:5, 8:33; Hechos 10:33
  7. Confiamos en él que habla – Juan 10:3
  8. Nos fijamos (nos liberamos de distracciones) para escuchar al Señor – Lucas 10:39
  9. Valoramos la verdad – Juan 18:37

 

“Ahora estamos todos aquí en la presencia de Dios, para escuchar…”

 

Inspiración

Dios nunca nos hará escucharlo; tenemos que querer escuchar. – Oswald Chambers en Notes on Isaiah.

 

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Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.