“¡Debes malversar dinero!” (Isaac Kalonji Mukendi)

Permítanme compartir con ustedes una historia corta que ocurrió del 2005 al 2007. Yo fui elegido para supervisar el comité financiero de la escuela donde estaba enseñando inglés. Fui recibido de inmediato por el director. Él me dijo:

Tienes que abrir los ojos, yo necesito dinero y ésta es una oportunidad que no puedes perder. Debes malversar dinero y organizar tu vida. Recuerda que una oportunidad como esta no se repite dos veces. Sé que eres pastor pero olvídate de eso y consigue dinero. Si aceptas colaborar conmigo haré todo lo que pueda por mantenerte en esta posición tanto como sea posible de lo contrario lo vas a lamentar.

Él me aconsejó que me apropie ilícitamente del dinero para nuestras necesidades egoístas y me olvide de los maestros y trabajadores.

Luego me reuní con los miembros del comité para informarles lo que el director me había instruido. Añadí que era un desafío pero debíamos pararnos firmes porque no habíamos sido elegidos para seguir esa instrucción inmoral. No necesitábamos servirnos a nosotros mismos sino servir honestamente y de manera correcta a nuestros colegas. No era fácil pero sí posible. ¿Saben lo que pasó?

En los siguientes dos años trabajamos duro y de manera correcta para servir a nuestros colegas. Ellos estuvieron felices y fueron confiados y competitivos. Las cosas mejoraban pero el director siempre estaba molesto conmigo y un día me llamó a su oficina para expresarme su desacuerdo.

Siento que no hayas entendido mi visión. No eres digno de trabajar a mi lado. Debes renunciar al comité. De lo contrario haré todo lo posible para que el departamento de educación te envíe a la escuela más pequeña para que aprendas de tu error.

Él me intimidó y me dijo que estaba listo hasta para envenenarme. ¿Imagina trabajar en esa condición tan peligrosa? ¿Qué pasaría si dejaba de trabajar con el comité?

Un año después fui asignado a la escuela más grande y dos años después el director fue asignado a la escuela más pequeña en las afueras de la ciudad. Se negó a ir así que el departamento de educación lo liberó de sus tareas.

Siempre he sufrido una presión social similar en todas partes aún entre mis familiares. Las personas quieren ir por el camino corto para obtener dinero fácil, rápido a costa de lo que sea. Pueden apropiarse de lo ajeno, robar, hacer fetiches y unirse a fraternidades mágicas con tal de lograrlo.

Meditación

Mateo 5:13-Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.

Sé que no es sencillo mantener nuestra condición de sal en este mundo pero es necesario. Nuestra sal es comparada con la honestidad e integridad. El cristianismo sin valores morales no puede producir cambios.

©2014 Dan York ARR. Reveracción es el devocional semanal de First Cause. Si quieres recibir estos devocionales envía tu nombre y correo electrónico a dan@firstcause.org y pide ser incluido en la lista de distribución. Permiso para copiar este devocional ilimitadamente sin alterar el texto o beneficiarse económicamente con la única condición de incluir este permiso.

Eclesiastés 12:10 – El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. (NTV)