Completo

Del complejo número 301 se puede ver el paisaje ondulado de las colinas de California. A la puesta del sol la vista es maravillosa. Hace varias noches después de la puesta del sol, paré para contemplar una vista que no recuerdabaque había visto antes de la belleza de un roble maduro frente el cielo oscuro azul. Esperaba que ese momento durara. Le di gracias a Dios por su pintura.

 

Me han dicho que cuando llegue la lluvia, el paisaje cambiará a uno muy verde.Ahorita es moreno y seco. Para animar la repisa de la ventana compré seis plantas pequeñas. David, que le gusta trabajar con plantas, las arregló con cuidado en  recipientes con arena, una piedra redonda y una rama torcida. Las suculentas son plantas de hojas carnosas que guardan agua. En mi colección hay varias suculentas que deleitan los ojos con únicas formas y colores. En un mar de arena las suculentas son verdes y sobreviven. Para ellos, el ser completo es la clave de su sobrevivencia. Contienen el agua preciosa y viven donde la mayoría de las plantas va a marchitar y morir.

 

Meditación

 

Colosenses 2:9,10—Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

 

El que pinta el cielo, que dijo la palabra que creó los árboles y las flores, les ama tanto a Sus seguidores que les llenó con Su Espíritu. ¿Sabes que si en él crees, eres una suculenta? Jesucristo dijo. “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” (Juan 7:37b, 38).

 

El Espíritu Santo es nuestra plenitud en un mundo vacío. El es El Agua Viva que corre en nosotros y nos hace un verde vibrante, vivos en Su amor. La plenitud llega por la fe y recompensa la esperanza con la presencia eterna de Dios. Por la gracia divina, la plenitud nos transforma únicamente para la gloria del Padre. Produciremos fruto si nuestras vidas son alimentadas por beber Su Palabra. Hemos hecho completos por Cristo y por eso tenemos que ser agradecidos.

 

Las plantas en la repisa de la ventana cuchichean una parábola. Las suculentas no temen del calor, testifican de su fuente de vida y se extienden sus brazos en espera del regreso de Cristo. La plenitud. . . ríos de agua viva corriendo en nosotros. . . algo para pensar. . . en reverencia.

 

 

©2003 Daniel York ARRReveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.