Confrontación

En el ámbito militar, a los líderes se les enseña a corregir “en el acto” a las personas que caen en un comportamiento inapropiado. Si los errores persisten, los supervisores deben dejar por escrito lo que está mal y señalar la actitud o acción correcta que se espera de ellos. Sin embargo, después de servir en posiciones de liderazgo en seis niveles distintos, me he dado cuenta que la mayoría de supervisores (me incluyo) luchamos con tener que confrontar. A decir verdad para algunos es como encadenar a un tigre. Preferirían no ofender a nadie que sea capaz de replicarles. Toma tiempo y una fuerte disposición lidiar apropiadamente con aquellos que necesitan corrección. Es más fácil pasar por alto los problemas y esperar a que pasen a tener que enfrentar a los demás. La mayoría de líderes prefiere hacer correcciones orales si no se puede evitar la consejería. Esto toma menos tiempo y es menos estresante. El problema con esta técnica es que no hay registro oficial que muestre un patrón de mal comportamiento y por ende es difícil imponer un castigo o pedir que aquel necio sea removido.

 

Meditación

Nehemías 13:15- Durante aquellos días vi en Judá que en sábado algunos exprimían uvas y otros acarreaban, a lomo de mula, manojos de trigo, vino, uvas, higos y toda clase de cargas que llevaban a Jerusalén. Los reprendí entonces por vender sus víveres en ese día.

Los maestros de la Biblia frecuentemente usan Nehemías como un modelo de cómo se ve un gran liderazgo. En el pasaje de arriba vemos una de las razones del por qué. Los comerciantes vendían sus productos en sábado. Nehemías vio lo que sucedía y se dio cuenta que los líderes se refrenaban para no encarar el problema.Así que censuré la actitud de los nobles de Judá, y les dije: «¡Ustedes están pecando al profanar el día sábado!” (13:17). Cuando algunos comerciantes persistieron en acampar afuera de la puerta de Jerusalén antes del sábado, Nehemías les advirtió que usaría la fuerza en su contra. Así dejaron su ilegal rutina de acampar a la puerta.

Dios aclara en Hebreos que Él nos disciplina para nuestro propio beneficio a fin de que “participemos de Su santidad” (12:10). Confrontar (cuando se hace apropiadamente) es realmente cuidar. Si tú eres padre no dudes en disciplinar a tus hijos. Si eres jefe, confronta porque estás buscando lo mejor de aquellos a quienes diriges. Confronta porque eso es hacer lo correcto.

 

Inspiración

                Si evitas la confrontación cuando es necesaria, a la larga los demás no te tomarán en serio.-Mark Sanborn in You Don’t Need a Title to be a Leader (No necesitan un título para ser un líder).

 

 

 

 

©2014 Daniel York  ARR. Reveracción es el devocional semanal de First Cause. Si quieres recibir estos devocionales envía tu nombre y correo electrónico a dan@firstcause.org y pide ser incluido en la lista de distribución. Permiso para copiar este devocional ilimitadamente sin alterar el texto o beneficiarse económicamente con la única condición de incluir este permiso.

 

Eclesiastés 12:10 – El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. (NTV)