Rencor

{El escenario: Un día cálido, en el desierto, fuera de la tienda de campaña Miriam y Aarón conversan con intensidad. Me pregunto si Números 12: 1, 2pasó así}

Miriam—A mí nunca me he gustado su esposa.

Aarón—A mí tampoco. No es una de nosotros. Es egipcia. Dios nos dijo que no nos casáramos con estranjeras.

Miriam—¿Por qué siempre está encargado de todo Moisés? Dios habla por nosotros también. Moisés tiene demasiada autoridad. . .

 

Pues bien, dos personas que hubieran sabido mejor tenían rencor contra su propio hermano. Al fin de Números 12:2 hay seis palabras importantes—Y el Señor oyó sus murmuraciones.

 

El rencor es como el musgo verde en los tejados grises. Los tejados reciben el agua de resentimiento por el musgo y lentamente crecen comprometiendo la habilidad de proteger la casa cuando llueve. El rencor tiene cuatro elementos—pensamientos negativos, el juzgar, el quejar y el egoísmo. El rencor nos cuesta mucho. Primero, rompe la ley de Dios que nos sujeta bajo Su juicio. Segundo, impide Su voluntad por hacer daño al compañerismo y al ministerio. Tercero, afecta nuestra actitud quitando nuestra energía espiritual y física.

 

Si tienes rencor, no crecerás a ser la persona que Dios quiere que seas. No dejas que el resentimiento te impida del gozo que puedes tener por el amor de Dios. Si Dios resintiera, no conoceríamos a Jesucristo. Nuestro Padre perfecto no tenía que sacrificar a Su Hijo por los pecadores. A pesar de todo,  por sumisericordia:

 

No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente. No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por lo que le temen como alto es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente. (Salmos 103:9-12)

 

¡Si pudiéramos aprender de Su ejemplo! El Señor nos escucha—¿qué decimos?

 

Meditación

Levítico 19:18—No seas vengativo con tu prójimo, ni le guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

 

Marcos 11:25—Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados.

 

Santiago 5:9—No se quejen unos a otros, hermanos, para que no sean juzgados. ¡El juez ya está a la puerta!

 

Inspiración

Si tienes algo contra alguien, se impide el comprendimiento de Dios desde el primer momento.—Oswald Chambers en Run Today’s Race

 

©2003 Daniel York ARR.  Reveration es el ministerio devocional de cada semana de First Cause. Si quisiera recibir las devociones, haga clic al botón arriba “recibir.” Será libre de reproducir y distribuir las devociones como quisiera con tal de que incluya esta noticia de los derechos de copyright.

 

Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.