No hay otro

MEDITACIÓN EN DEUTERONOMIO 4:39,40

Deuteronomio 4:39-40—Reconoce y considera seriamente hoy que el Señor es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro. Obedece sus preceptos y normas que hoy te mando cumplir. De este modo a ti y a tus descendientes les irá bien, y permanecerán mucho tiempo en la tierra que el Señor su Dios les da para siempre.

            El último día del año es épico en muchas maneras. Para aquellos que experimentaron un año difícil es finalmente el cierre de un calendario y con ello aumenta la esperanza de tener un mejor año. Al otro lado del espectro están aquellas almas felices que aman cualquier excusa para festejar ruidosamente, para deleitarse en los finales y en los comienzos. A mis perros les desagradaría esta multitud porque sus juegos artificiales los llevarían al límite y a menos que los lleve adentro no dejarían de ladrar.

            Los optimistas sonreirán con anticipación por un nuevo año y la oportunidad de registrar resoluciones significativas. No les recuerdes el hecho de que muchas de esas metas duran tanto como el árbol de navidad—no están interesados en escuchar negatividad. Los pragmáticos que desprecian el alboroto y desearían que las personas simplemente “maduren” y actúen tan seriamente como lo hacen ellos, no le dan mucho valor al 31 y es mejor dejar que encuentren su propia esquina solitaria.

¡Épico! Juegos, reuniones, descuentos en las tiendas, y el frenesí por encender aún el cabello mojado si fuera posible—todo forma parte de finales y comienzos. Pero hoy, haremos muy bien en escuchar a Moisés y reconocer lo que es más importante. Recuerda—que un omnipresente, eterno Padre no solamente existe, sino que te ama a ti y a mí. ¡No hay nadie como Él!

No dejes que la hiperactividad o la depresión, la celebración o el relajamiento definan tu enfoque. El Todopoderoso, siempre vigilante, inconmovible DIOS de la tierra y el cielo quiere tu atención. Mira más allá del día y la fecha y envuelve tu corazón en lo que es más importante. Sigue al Señor y has lo que Él quiere para que tú y tus hijos puedan florecer y puedas disfrutar de la vida que Él planeó para ti en este ¡planeta en constante movimiento! Algo mejor para pensar… en reveracción!

INSPIRACIÓN DE A.W. TOZER

Dejad a cualquier hombre volverse a Dios, dejadle que se ejercite en la santidad; que trate de desarrollar sus facultades espirituales con fe y humildad, y ya veréis los resultados, mucho mayores que en los días de flaqueza y debilidad.—A.W. Tozer en La Búsqueda de Dios

 

©2014 Dan York ARR. Reveracción es el devocional semanal de First Cause. Si quieres recibir estos devocionales envía tu nombre y correo electrónico a dan@firstcause.org y pide ser incluido en la lista de distribución. Permiso para copiar este devocional ilimitadamente sin alterar el texto o beneficiarse económicamente con la única condición de incluir este permiso.

Eclesiastés 12:10 – El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. (NTV)

Las expectativas de Dios

MEDITACIÓN EN DEUTERONOMIO 10:12-14

Deuteronomio 10:12-14—Y ahora, Israel, ¿qué te pide el Señor tu Dios? Simplemente que le temas y andes en todos sus caminos, y que lo ames y le sirvas con todo tu corazón y con toda tu alma, y que cumplas los mandamientos y los preceptos que hoy te manda cumplir, para que te vaya bien. Al Señor tu Dios le pertenecen los cielos y lo más alto de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella.

¿Has escrito alguna vez sobre cuáles son tus expectativas? Frecuentemente me encuentro con personas incansables que parecen no estar seguras de lo que quieren. Pasan de un trabajo a otro, empiezan y terminan relaciones y persiguen aventuras, con todo viven insatisfechas. Otras que he conocido tienen expectativas claras. Tienen metas para el dinero, títulos, posesiones y estatus. Pero una vez que han alcanzado sus metas se dan cuenta de que no todo está bien, hay una sensación de vacío que les dice que debe haber algo más en la vida.

En el Antiguo Testamento, Moisés, uno de los más grandes líderes de Israel, les revela a sus compatriotas cuatro expectativas de Dios para ellos. Primero, ellos debían reverenciarlo a Él tratando de vivir de acuerdo con Su santidad. Segundo, debían amarlo. Tercero, debían adorarlo a Él con todo su ser. Finalmente, debían mantener Sus mandamientos—leyes prescritas para su propio bienestar. Los versículos 12 y 13 son muy conocidos, pero nos perdemos el concepto clave si nos quedamos solo allí.

Moisés les recuerda a los israelitas en el versículo 14 que ¡le pertenecen a Dios! Esto le da un poderoso matiz por el cual ellos deben cumplir Su voluntad. Un hombre sabio (o mujer) se esfuerza por complacer a su dueño aunque con ello pierda el favor de los demás y aún su trabajo. Ciertamente los judíos no podían darse el lujo de no complacer a Dios.

“Bueno, yo no soy un israelita; y las palabras de Moisés no se aplican a mí.” ¿En serio? ¿Acaso Dios no es el dueño de todo—incluyéndome? Además, Su Hijo validó las expectativas de Su Padre y más adelante les ordenó a Sus discípulos que ellos debían esparcir Su mensaje al mundo entero—para su propio bien y el nuestro.

¿Estás de acuerdo en que no podríamos alcanzar las expectativas de Dios en nuestra propia fuerza? Le faltamos el respeto. Ponemos a otras cosas o personas por encima de nuestro amor por Él. Lo adoramos a medias. Quebrantamos Sus leyes. Verdaderamente necesitábamos a un Salvador en el cual poner nuestra confianza quien no solo nos enseñara a cumplir la voluntad de Dios, sino que también extendiera Su gracia ¡por nuestras insuficiencias!

Los mecanismos para una vida plena se encuentran en el cumplimiento de las expectativas de Dios. Cualquier cosa está destinada a aquello que será quemado, que costará y que dolerá. Vacío. Satisfacción parcial. Palabras asociadas a un enfoque centrado en sí mismo y en deseos equívocos. Teme a Dios. Ámalo. Adóralo. Obedécelo. {Mira Nehemías 1:5-11 para ver como se cumplen estas cuatro expectativas}. Ve más allá y escribe tus propias expectativas de vida. Enfócate en los deseos de Dios y luego adáptalo a aquello que creas que Él quiere que hagas. Esta divina comunión es el néctar que hace que la vida sea dulce.

 

INSPIRACIÓN DE JEANNE GUYON

Alguien que disfruta a Dios en un nivel inexplicable ha adquirido un gusto muy refinado y no se deja complacer fácilmente por las cosas de este mundo. Alguien que ha conocido este gran estado y luego abandona a su Señor y se culpa a sí mismo por las ofensas hacia Él es alguien que sólo lo buscó por Sus delicias y Sus beneficios. Seremos sabios si lo buscamos únicamente por quien Él es.—Jeanne Guyon en Final Steps in Christian Maturity (Pasos Finales en la Madurez Cristiana).

 

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Eclesiastés 12:10 – El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. (NTV)

El compromiso

Se sienta a la mesa en su uniforme formal. Lleva una estrella preciosa que simboliza el premio de valor que puede ganar un soldado por combatir valientemente. Le admiramos este veterano humilde de la Segunda Guerra Mundial. Le toca mucho que le hemos nombrado un miembro honorario de nuestro batallón.

 

Robert D. Maxwell, técnico de quinto grado, actuó valientemente y a riesgo de su propia vida el 7 de septiembre de 1944 cerca de Besancon, Francia. Armado simplemente con pistolas automáticas, Maxwell y tres otros soldados defendieron la posición de observación de su batallón contra un ataque feroz del enemigo que les atacó con ametralladoras y fuego antiaéreo.

 

A pesar de muchos balazos y granadas, Maxwell luchó agresivamente y con su tranquilidad y tenacidad les inspiró a sus compañeros a continuar la lucha desigual. Cuando el enemigo lanzó una granada entre ellos, sin pausa, Maxwell se arrojó a sí mismo directamente en ella y usando su frazada y su propio cuerpo absorbió la fuerza de la explosión. Ese acto de heroismo le mutiló permanentemente, pero salvó la vida de sus compañeros.

 

Meditación

Deuteronomio 30:19,20—Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes. Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob . . .

 

El compromiso verdadero se forma de la voluntad libre de elegir. Robert Maxwell sin coacción sofocó la granada para salvar las vidas de los hombres que resolvió proteger. Un soldado promete proteger a su patria. Una madre promete criar a sus hijos. Un consejero promete ayudar sus clientes. Un atleta determina entrenar mucho para ganar.

 

Cuando Dios nos pide que eleccionemos la vida, lo que pide es nuestro compromiso. Decidimos amarle, escucharle y obedecerle. Comprendemos lo que significa el compromiso cuando vemos un hombre decorado con la medalla de honor. Pero, ¿comprendemos lo que significa en nuestras propias vidas? Dios busca a los que han resuelto de conocerlo, de servirlo y resistir lo que lanza el infierno. ¿Tienes tu un compromiso seguro a El que sofocó la granada de pecado con el cuerpo de su propio Hijo.

 

Inspiración

Es posible llevar una cruz con una mano.—Robert Boardman

 

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Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.

Desconfianza

 

Molly Unreliant es una ingeniera mecánica de una compañía en Duluth, Minnesota. Recibió el puesto por la recomendación de una amiga de su iglesia y en realidad era una respuesta de su oración. Su jefe es a veces malhumorado pero en general a ella le gusta su trabajo. Entonces les sorprendió mucho a sus amigos cuando les anunció que secretamente buscaba otro puesto. Le aconsejaron no hacer eso. ¿Por qué queríariesgar perder el puesto que Dios le proveyó? De veras, ella misma sintió que el Espíritu Santo también quería que ella guardara el puesto que tenía. Aun por leer su Biblia sentía que Dios quería que lo guardara.

 

Algo muy sutil causa que Molly no desarrolle una relación íntima con su Padre. En realidad no lo confía. Cuando era joven, su padre, un decano en la iglesia, dejó a su madre y abandonó a la familia para tener otra mujer. También, se acuerda de una vez en la universidad cuando oró y pidió la ayuda de Dios en un examen de historia-y fracasó. No está segura que puede confiar en El. Lo sigue pero solamente en suspropios términos.

 

La Srta. Unreliant procedió mandar curiculum vitae a cuatro empresas. Algo que no sabía ella, era que uno de los otros jefes era un amigo personal de su jefe actual. Cuando descubrió lo que hacía ella, en seguida la despidió. Ninguno de las otras compañías quiere emplearla. Ahora no tiene puesto y murmura el por qué sin fin.

 

Meditación

Deuteronomio 1:32,33—A pesar de eso, ninguno de ustedes confió en el Señor su Dios, que se adelantaba a ustedes para buscarles dónde acampar. De noche lo hacía con fuego, para que vieran el camino a seguir, y de día los acompañaba con una nube.

 

La desconfianza puede ser disfrazada. Cuando los israelitas pidieron a Moisés mandar espías para reportar de la Tierra Prometida, creía que era buena idea.Entonces, mandó doce. ¿Era necesario espiar? Fielmente Dios les había llevado porel desierto. No había señal que cuando llegaran a la Tierra Prometida que cesaría guiarles. De hecho que por su promesa estaba comprometido a continuar. Yo creo que los israelitas mandaron los espías porque no confiaron en Dios. Si hubieran tenido una fe fuerte, creerían que Dios continuaría lo que comenzó. Un plan que les pareció bueno, erró por motivos de desconfianza. Diez hombres no creyentes, ratificaron la sospecha de una nación de gente que dudaba.

 

La desconfianza está basada en el miedo. No creer es frustrar a Dios y nos roba de la bendición que El nos quiere dar. Me pregunto ¿qué hay en mi propio desierto de desconfianza?

 

Inspiración

La desconfianza implica, pues potencialmente, un elemento de desobediencia.—International Standard Bible Encyclopedia

 

En el futuro lo que se preocupa es la desconfianza; lo que se preocupa en el presente es la impaciencia; lo que se preocupa del pasado es la ira contra Dios.—SimonPatrick (1625–1707) in Draper’s Quotations for the Christian World

 

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Salmos 40:3 Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.