Amén

En 1915, el abuelo del Rabí Jeremías, siendo adolescente, se dio cuenta que si permanecía en Rusia, lo más probable era que fuera perseguido y privado de sus libertades básicas. Así que, dejó a su familia y caminó todo el recorrido hasta Israel. Le tomó un año y medio llegar al puerto de Jaffa. Imagino que fue un viaje peligroso lleno de emoción, luchando contra el frío y el hambre entre muchos otros desafíos. Con un grupo de turistas (incluyendo mis dos hijos y mi yerno) escuchamos las lecciones de vida de Jeremías en el Yad Hashmona Country Hotel.

Parte del mensaje de Jeremías incluyó una explicación de la palabra “amén.” Amén proviene de la raíz-“amuna”-que significa que así sea o lo que él acaba de decir; es una variación de emunah que significa fe y de la palabra ‘amán’, que significa práctica. Esto es exactamente lo que un pequeño grupo de cristianos finlandeses hizo en 1971-pusieron su fe en práctica para fundar Yad Hashmona. Nombrada así en honor a 8 refugiados judíos que escaparon de Austria a Finlandia en 1938. El gobierno finlandés, colaborador de los nazis, entregó a los refugiados a la Gestapo en 1942. Siete de ellos murieron en Auschwitz.”[1] En 1978, un grupo de judíos mesiánicos se unió al Yad Hashmona, el moshav-un acuerdo cooperativo. La mayoría de sus miembros son israelíes que hablan hebreo y se ha convertido en el centro de judíos mesiánicos del país. Fue el lugar perfecto para empezar nuestro tour por Israel y para aprender acerca de la palabra que comúnmente añadimos al final de nuestras oraciones.

Meditación

1 Reyes 1:36-“ —¡Amén! —respondió Benaía, hijo de Joiada—. Que el Señor, Dios de mi señor el rey, ordene que así sea.”

En 2 Samuel 23:20 aprendemos que “Estaba también Benaía, hijo de Joiada, un valiente guerrero de Cabseel, quien hizo muchas proezas heroicas, entre ellas mató a dos campeones de Moab. En otra ocasión, en un día de mucha nieve, Benaía persiguió a un león hasta un hoyo y lo mató.” Otra vez, armado solamente con un palo, mató a un gran guerrero egipcio que estaba armado con una lanza. Benaía arrancó la lanza de la mano del egipcio y lo mató con ella (23:21). El rey David puso a Benaía a cargo de los cereteos y de los peleteos, guerreros que servían en su ejército. Benaía nos da un gran ejemplo de lo que significa amén después de escuchar las instrucciones de su rey afirmando que Salomón heredaría su trono. Amén, creo lo que has dicho rey David, y haré lo que me pides.

Considera la próxima vez que digas amén. Realmente es más que una simple afirmación o un reconocimiento, es una palabra de compromiso-fe ¡en acción! Algo para pensar… en ¡reveracción!

Inspiración

¿Estamos tú y yo aquí en la tierra totalmente entregados a Dios mismo?-Watchman Nee en No améis al mundo.

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[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Yad_HaShmona